miércoles, 28 de febrero de 2018

Los colores de mi mundo. Emociones ante un evento no cotidiano



El proyecto Los colores de mi mundo. Emociones ante un evento no cotidiano es un proyecto que considera adecuado e incluso necesario facilitar vías que atiendan la manifestación de emociones ante situaciones que producen sentimientos de ansiedad, miedo a lo desconocido e inseguridad en infantes, como lo puede ser un evento no cotidiano como una hospitalización o un curso de verano. 
Se realizaron dos talleres arteterapéuticos, el primero en población pediátrica del Hospital General de Especialidades “Dr. Javier Buenfil Osorio” y el segundo en el curso de verano en la Plaza Comunitaria del IEEA en Samulá, en San Francisco de Campeche, Campeche. El taller tuvo una duración de cinco meses, iniciando en Junio del 2015, contando con el apoyo de la Secretaria de Salud y la Secretaria de Cultura del estado de Campeche.

Objetivo general
Identificar las emociones presentadas durante el taller arteterapéutico utilizando como medio la pintura y la narrativa para plasmar un evento no cotidiano (estancia hospitalaria y curso de verano) en infantes del Hospital General de Especialidades “Dr. Javier Buenfil Osorio” y curso de verano en la Plaza Comunitaria del IEEA en Samulá, San Francisco de Campeche, Campeche.

Muestra
37 infantes con edades de 6 a 14 años, 17 niñas y 20 niños del área de pediatría del Hospital General de Especialidades “Dr. Javier Buenfil Osorio” y curso de verano en la Plaza Comunitaria del IEEA en Samulá, San Francisco de Campeche, Campeche.

Conclusiones
La pintura y el color pueden servir como un medio por el cual los infantes pueden expresar sus emociones y percepciones acerca de su entorno, así como su vida afectiva, intelectual y de adaptación.
Al hacer una comparación entre las pinturas realizadas por los pacientes con hospitalización pediátrica  en el Hospital de Especialidades “Dr. Javier Buenfil Osorio” y los niños durante un curso de verano en la plaza comunitaria del IEEA se observa que existe una relación congruente entre los colores empleados y la actitud mostrada por los niños durante la actividad. Mientras que el primer grupo empleó en su mayoría colores fríos y apagados, los cuáles pueden ser indicadores de ansiedad, tristeza e inseguridad; sin  embargo puede observarse que durante el desarrollo de la actividad hubo un cambio progresivo en las actitudes mostradas por los infantes, ya que al principio se mostraban inseguros, conforme avanzaron las sesiones adquirieron confianza, interés y disposición para pintar, la actividad disminuyó el nivel de ansiedad y estrés presentada por los niños. El segundo grupo empleó en su mayoría colores primarios y con ella una gama más equilibrada del círculo cromático; al estar en una situación más positiva y al haber realizado la actividad junto con otros niños, las actitudes presentadas son de vivacidad y cooperación.

Los ejercicios de la columna de la izquierda corresponden a infantes de área hospitalaria, los de la derecha a infantes del curso de verano. Ambos grupos de participantes contaron con la posibilidad de utilizar los mismo materiales y gama cromática.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario